Adolescentes que han vivido la realidad de la enfermedad, se unen para compartir vivencias

Un adolescente que ha pasado largos periodos en el hospital a causa de una enfermedad como es el cáncer, es un adolescente que madura de manera diferente. Sus planteamientos cambian, su mirada sobre la vida, la muerte, el futuro y el sentido de la vida, adquieren una nueva dimensión que puede chocar con la de sus amigos o compañeros de escuela en el momento que retome su cotidianidad. De repente, los intereses comunes que acostumbraba a compartir con su grupo de amistades habitual, pueden variar, no acabar de coincidir o encontrarse fuera de lugar.

Es gracias a las colonias que la AFANOC lleva a cabo, tanto para estos adolescentes como para sus hermanos/as, que un grupo de jóvenes decidieron pedir un espacio donde encontrarse con aquellos quien han pasado por la misma experiencia, sea en propia piel o como hermanos/as.

Raíz de su motivación, se inició un grupo con encuentros mensuales donde seguir vinculados a AFANOC, realizando actividades lúdicas, tareas de voluntariado, impulsando actividades y participando en las campañas.

En este espacio se dan cuenta que pueden vivir sus distintas realidades o posibles secuelas de manera más tolerante y normalizada y con el apoyo del grupo de iguales.

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